Mi nombre es Estela, tengo 54 años y durante años, por falta de información, fui naturalizando mis síntomas, pensé que era propio de la edad y el estrés.

El cansancio que no se iba con descanso, el sueño interrumpido, el humor que cambiaba sin razón aparente, el peso que se redistribuía aunque yo no hubiera cambiado nada. Me lo explicaba así: estoy haciendo demasiadas cosas, necesito unas vacaciones, es la edad.

Nadie me dijo que tenía nombre. Nadie me dijo que era hormonal.

Cuando empecé a investigar — porque soy de las que investigan — encontré un mundo entero de información que nunca me habían acercado. Aprendí qué es la perimenopausia. Entendí por qué mi cuerpo estaba haciendo lo que hacía. Y descubrí que no tenía que aguantarme esperando que pasara.

Fue en ese proceso que llegué a los suplementos formulados con respaldo científico real. No los que prometen milagros — esos los descarté rápido. Sino los que explican mecanismo, ingrediente, etapa. Los que actúan a nivel celular, no sobre el síntoma.

Lo que cambió no fue que volví a sentirme de 30. Cambié en que empecé a entender mi propio cuerpo. A tomar decisiones con información. A transitar esta etapa con energía en lugar de resignación.

Estela Vital nació de eso. De querer que otras mujeres tengan acceso a lo que yo tardé demasiado en encontrar.

Escribime.

Te cuento cómo empezar.